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22.07.2009 - Danza de los Zancos - La fuerza de 8 valientes

Los ocho danzadores de Anguiano realizaron sin percances su danza, despertando la admiración de vecinos y visitantes por su enorme audacia

Los ocho danzadores que, por tradición, se lanzan cuesta abajo en la espectacular Danza de los Zancos de Anguiano, lograron llegar sanos y salvos hasta la plaza, pero a costa de un calor insufrible por las altas temperaturas que ayer hubo en la zona y por la enorme cantidad de personas que acudieron a contemplar ese rito.
Un rito que comienza con un pasacalles, acompañados por los gaiteros y que les conduce hasta la iglesia en lo alto del pueblo. Allí, tras el oficio religioso, a las ocho de la tarde, comienza una ceremonia casi imposible de ver en su totalidad, por lo dificultoso que resulta moverse con las calles llenas de gente. Los danzadores descienden primero las escalinatas de la iglesia y, después, comienzan su ir y venir por la cuesta, girando sobre sí mismos y confiando en que el colchón humano que les aguarda les frenará sin ningún peligro. Uno a uno fueron saltando y, sin ninguna clase de percance, los ocho danzadores cumplieron con su tradición en honor a la Magdalena sudorosos, sofocados y con ganas de desprenderse de los pesados ropajes que les dan tanto calor.
Pacha, el danzador que lleva más años, once, lanzándose por la cuesta reconocía que el esfuerzo había sido enorme, sobre todo por el calor, aunque afirmaba que había notado menos personas que otros años. Mientras comentaba todo esto, un ayudante del pueblo le quitaba los zancos, eso si, después de haber posado con niños y mayores haciéndose fotos, como el resto de danzadores.
En un extremo de la plaza del Ayuntamiento, la Asociación de Amigos de Anguiano preparaba una degustación de 'sobado' de Anguiano, con pacharán de la tierra. La presidenta, Gema, comentaba que durante la jornada de ayer ésa era la aportación de la Asociación a la fiesta, aunque anteriormente solían asar choricillo. El calor ha hecho que esa tradición se cambiara por algo menos ardoroso de preparar y, por un euro cincuenta céntimos, vecinos y visitantes podían disfrutar del apetitoso bizcocho, casi recién hecho.
La tradición de los zancos se entiende en Anguiano como es. Dos jóvenes de la localidad, Patricia y Raquel, coincidían en que no cambiarían nada y no tenían inconveniente en que fuera más gente. Lo que no harían ellas es lanzarse por la cuesta «por lo peligroso que es».
Sin embargo, los pequeños de Anguiano son más lanzados. Juan, de nueve años, estaría encantado de tirarse por la Cuesta de los Danzadores, aunque sabe que antes tiene que pasar por la Escuela de Danza, «A lo mejor al año que viene me apuntan», decía. Otro tanto afirmaba Brais, de 7 años, para quien esa danza es divertida. En cambio, Daniel, de once años, se lo pensaba mejor y reconocía que «da miedo la bajada y además, me mareo».
Entre el público, unos insólitos espectadores. Un grupo de scouts a quienes sus monitoras habían llevado de marcha y como fin de fiesta, a ver la Danza. Se trataba de un grupo de niñas y niños de 6 a 11 años acampados cerca de Anguiano. Los más de 30 scouts no se perdieron detalle vigilados de cerca por las monitoras.
DANZA DE LOS ZANCOS
Anguiano
Origen: nadie sabe con certeza el origen de esta tradición: si era un rito al sol o una forma de trasladarse de los pastores. Pero cada año 8 jóvenes adultos de Anguiano se lanzan con valentía por la cuesta, como verdaderos héroes.